La sencillez de preparación y la disponibilidad de ingredientes permiten preparar este aperitivo en pocos minutos y en cualquier época del año. La ausencia de la necesidad de freír las berenjenas en aceite hace que este plato sea menos nutritivo y más útil.

Es necesario
- - 3 berenjenas
- - 100 g de queso (cualquier queso duro servirá)
- - 100 g de almendras
- - 10 hojas de menta fresca
- - 1 cucharada de pan rallado
Instrucciones
Paso 1
Corta las berenjenas en rodajas a lo largo. Su grosor no debe superar los 5 mm. Disuelva la sal en agua (a razón de 1 cucharada por 0,5 litros de agua). Coloca las berenjenas en una taza y cúbrelas con agua con sal. Déjalos reposar durante 20 minutos. Así que harás dos cosas al mismo tiempo: dejar que las berenjenas estén saladas y seguro que te quitarás el amargor.
Paso 2
Coloque las rodajas de berenjena en una bandeja para hornear en una capa y hornee en el horno a 180 grados durante 5 minutos. Las rodajas de berenjena deben secarse un poco, no hornear demasiado, de lo contrario será difícil enrollarlas en un rollo.
Paso 3
Picar queso, almendras y menta. Combine estos ingredientes agregando el pan rallado. Pon la mezcla resultante sobre las rodajas de berenjena. Enróllelos en rollos. Para evitar que los panecillos se abran durante el horneado posterior, córtelos con una brocheta. Coloca los panecillos en el horno. Hornee durante 7-10 minutos, solo derrita un poco el queso.