Alguien ama el hígado, alguien come, porque es útil, algunos no lo soportan. Tal vez porque no saben cocinar un delicioso hígado de ternera suave. Y, por cierto, en términos de sabor, la carne de res es superior al cordero: este es un verdadero manjar.

Es necesario
- -1 kg de hígado de res;
- -1 litro de aceite vegetal;
- -300 g de calabaza;
- -sal, pimienta negra al gusto.
Instrucciones
Paso 1
Tome un trozo de hígado de res fresco, corte los conductos biliares grandes y asegúrese de quitar la película. Durante el tratamiento térmico, comprime el producto y lo endurece. Cortar el hígado en trozos pequeños, de unos 5x10 cm. No sumergir en leche, es poco probable que la leche afecte el sabor del hígado.
Paso 2
Espolvoree el hígado con sal de res y pimienta negra y déjelo reposar durante cinco minutos. En este momento, hierva el aceite vegetal. Debe haber mucho para que los trozos de hígado floten en él. Sumerja en harina, sacuda el exceso y sumerja en grasa hirviendo para que no se toquen entre sí. Si desea obtener un hígado blando y jugoso, fríalo, literalmente, 3-4 minutos. El hígado recocido pierde su jugosidad y ternura. Coloque el producto terminado sobre una toalla de papel para eliminar el exceso de grasa.
Paso 3
Decora el plato con calabaza frita. Seleccione las semillas de calabaza, pele y corte en rodajas finas. En el aceite sobrante de la cocción del hígado, sofreír las rodajas de calabaza por ambos lados hasta que estén tiernas, para que se ablanden.
Paso 4
Coloca la calabaza en un plato y coloca el hígado encima. La calabaza es un ingrediente secreto que, con su sabor dulce, neutraliza el ligero amargor del hígado, lo hace increíblemente sabroso y tierno, solo "lame los dedos". No le gusta la calabaza, sírvale el hígado con salsa de tomate. En este caso, las verduras al vapor serán una excelente guarnición.