El repollo guisado es un plato que no solo es muy sabroso y saludable, sino que también es bastante económico. Se puede utilizar tanto como guarnición como como plato separado, y es fácil y rápido de preparar.

Es necesario
- - Repollo blanco;
- - patatas;
- - filete de pollo;
- - zanahoria;
- - cebolla;
- - pasta de tomate;
- - aceite vegetal;
- - especias.
Instrucciones
Paso 1
Vierta un poco de agua en una cacerola grande, agregue un par de cucharadas de aceite vegetal y coloque al fuego. Pelar la col de las hojas superiores, picar finamente y enviar a la cacerola. Agrega un poco de sal y especias.
Paso 2
Mientras se cuece el repollo, coge una sartén, vierte el aceite vegetal y ponlo en el fuego para que se caliente. Enjuague y corte el filete de pollo en cubos pequeños, sazone con sal y pimienta. Freír en una sartén a fuego lento.
Paso 3
Las cebollas y las zanahorias deben lavarse y pelarse. Ralle las zanahorias en un rallador grueso y corte las cebollas en mitades o cubos pequeños. Freír con pollo y patatas.
Paso 4
Lavar y pelar las patatas, cortarlas en cubos pequeños y freír con el pollo hasta que estén medio cocidas.
Paso 5
Cuando el pollo y las papas estén doradas y casi cocidas, transfiéralas a una olla con repollo. Ya no es necesario verter agua, ya que el repollo exudará jugo. Agregue un par de cucharadas de pasta de tomate o tomates recién picados y cocine hasta que estén tiernos.
Paso 6
Deja reposar un poco el plato y sírvelo con tus salsas favoritas y hierbas frescas. Lo mejor es usar mayonesa o crema agria.