La ensalada de fresas y espinacas es un plato dietético saludable. Es perfectamente absorbido por el organismo, favorece una buena digestión y eliminación de toxinas. Además, esta ensalada se ve hermosa y es adecuada para servir en una mesa festiva.

Es necesario
- - 300 g de fresas frescas;
- - 200 g de espinacas frescas;
- - 150 g de queso feta;
- - 100 g de parmesano;
- - 10 g de sésamo negro;
- - 1 pieza de limón;
- - 20 g de aceite de sésamo;
- - sal al gusto.
Instrucciones
Paso 1
Las variedades dulces de fresas con semillas pequeñas y suaves, por ejemplo, Altel, Victoria, son muy adecuadas para ensaladas. Fresas frescas, clasificar, quitar hojas y ramitas, si las hay. Enjuagar con agua fría, desechar en un colador o colador grande y dejar secar. Corta las fresas en trozos grandes con un cuchillo afilado, corta una baya en 4-5 trozos.
Paso 2
Enjuague las espinacas de hoja en agua fría y séquelas. Corta suavemente las hojas de lechuga en trozos grandes con las manos. Las hojas pequeñas se pueden dejar intactas. Toma un plato grande y ancho y coloca la lechuga encima. Rocíelas con un poco de aceite de sésamo. Rallar el parmesano en un rallador muy fino o picar finamente y espolvorear con espinacas encima.
Paso 3
El queso feta ligeramente salado o el queso de cabra funcionan bien para esta receta. Exprima el exceso de agua del queso feta, si lo hay, y córtelo en cubos pequeños. Mezclar el queso feta con las fresas y poner en un plato encima del parmesano, un poco de sal, agregar un poco de jugo de limón fresco. Antes de servir, agregue un poco de aceite de sésamo y espolvoree con semillas de sésamo negro.