El mandarín es una fruta que todos conocemos desde la infancia. Para la mayoría de las personas, el olor de este cítrico está asociado con el Año Nuevo, con la expectativa de algo mágico y solemne. Pero la mandarina no es solo un manjar, tiene muchas propiedades beneficiosas para el organismo. Contiene vitaminas A, vitaminas B, C, E y muchos minerales.

Fortalece el sistema inmunológico.
Esto es especialmente cierto en el período otoño-invierno. Debido al alto contenido de ácido ascórbico (vitamina C), las defensas del organismo aumentan, lo que previene los frecuentes resfriados. 2-3 piezas por día son suficientes para obtener la ingesta diaria de vitamina C.
Ayuda a hacer frente a los resfriados.
Si no se puede evitar un resfriado, las mandarinas ayudarán a acortar la duración de la enfermedad y a recuperarse de ella. Dos o tres mandarinas al día serán suficientes.
Mandarinas para la digestión
Estas frutas cítricas ayudan a descomponer las grasas, alivian la inflamación en el hígado y la vesícula biliar. Además, las mandarinas normalizan la microflora intestinal, por lo tanto, son simplemente insustituibles para la disbiosis.
Ayuda a adelgazar
Por su bajo contenido calórico, las mandarinas son ideales para bocadillos, también aceleran el metabolismo, y una gran cantidad de fibra es fuente de fibra dietética.
Mejora la visión
Las mandarinas tienen un efecto beneficioso sobre la condición del nervio óptico, una gran cantidad de vitamina A ayuda a que los ojos estén menos cansados, mejora la agudeza visual.
Deshazte del colesterol malo
La vitamina C, que se encuentra en grandes cantidades en las mandarinas, ayuda a descomponer las placas de colesterol, lo que reduce significativamente el riesgo de ataques cardíacos, mejora la función cardíaca y fortalece las paredes de los vasos sanguíneos.
Aliviar las náuseas en mujeres embarazadas.
Si una mujer está muy enferma con náuseas, puede disolverse en una rodaja de mandarina, esto elimina la manifestación de toxicosis temprana en mujeres embarazadas.
Me gustaría recordarles que todo va bien con moderación. Un exceso de mandarinas puede provocar una reacción alérgica e indigestión. Estos cítricos se almacenan a una temperatura no superior a +6 grados, idealmente en el estante inferior del refrigerador.